nueva humanidad

La Nueva Humanidad es la de siempre; aquella que no supimos mirar o valorar y que ahora emerge con todo su poder. Es la expresión del verdadero potencial  que siempre estuvo codificado en nuestro interior y que hoy encuentra espacio para salir a la superficie.

Esta Humanidad Iluminada da forma a La Nueva Tierra. No es la versión que augura la religión; no es un evento colectivo que borra mágicamente nuestro registro pasado y nos quita responsabilidad por nuestra propia transformación. No es producto de un salvador externo que rescata a la humanidad de sus supuestos pecados. Es todo lo contrario. Representa nuestra soberanía espiritual; el haber roto las cadenas mentales de paradigmas limitantes que diluyeron nuestro poder y nos alejaron de nuestra Verdad. Es la fuerza elemental que nos recuerda que estamos en un territorio sagrado en el que todos los Seres podemos volver a convivir en armonía. Somos una gran familia celebrando su Hogar. No está en una dimensión etérea, tampoco en otra vida o más adelante. No nos exige probar que la merecemos porque nos corresponde.

Esta Nueva Tierra, la de siempre, se ilumina para resaltar sus tesoros. Antes no la apreciábamos porque estaba cubierta de creencias que nos hacían subestimarla. Hoy se enciende y de ella brota toda la sabiduría, el amor y la prosperidad que siempre buscamos. Se revela ante quienes abren su corazón y reconocen su valor. Hay un Código Elemental en nuestro interior que guarda toda esta información y que se activa cuando nuestros pies descalzos se conectan con la energía terrenal. Nuestros pies captan energía y, a través de ella, toda la información de este plano de existencia.

El calzado que usamos a diario nos hace perder conexión con este conocimiento eterno.

¿Hace cuánto tiempo no tocás la Tierra?
¿Cuándo fue la última vez que escuchaste las palabras que transmite el viento?
¿Cuándo hablaste con los animales y escuchaste su mensaje?
¿Cuándo te volviste civilizado y enterraste tu naturaleza salvaje?

Ser salvaje no es ser primitivo, es ser libre y estar en unidad con todo lo que te rodea. Es el producto de una verdadera experiencia espiritual que te conduce a tu máxima realización: el reconocimiento de quien sos y de tu extraordinario poder.

La Nueva Tierra no se despliega por arte de magia aunque en ella se enciende tu don mágico. No te la regala nadie; la activás en tu interior cuando dejás ir tu antigua existencia condicionada y recordás tu herencia. Es para visionarios valientes. Estás destinado a disfrutar y, para eso, tenés que despojarte de todas las falsedades y distorsiones que acumulaste y que pretendieron alejarte de tu verdadero camino. Llegar a La Nueva Tierra no es fácil porque implica atravesar miedos, dudas y soltar todo sistema y estructura. Nadie puede hacerlo por vos; tu llave es la responsabilidad y el amor irrefrenable por explorar tu potencial completo. 

Es momento de des-enterrar (sacar de la Tierra) nuestros sueños/visiones/intuiciones de la Humanidad Iluminada en la que siempre creímos y cuya esperanza nunca apagamos totalmente. Habita en nuestras entrañas, bajo tierra, y está lista para emerger. Nuestro Ser guarda nuestros secretos más profundos; están adentro nuestro, bien protegidos, esperando salir a la Luz.

¿Te animás a ir tan dentro tuyo para despertar y reclamar lo que te corresponde?

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